lunes, 11 de enero de 2021

-- Me asombra haber descubierto demasiado  tarde, que han pasado muchas cosas que no he sido capaz de ver. 

Construir una frase como aquella me había llevado diez años de mi vida  viviendo en Londres, añorando algo impreciso y constante que, ahora,  sabia cuanta erosión había producido en mi corazón. Se lo dije con la certeza de que Morris iba a ser incapaz de entender la profundidad de mi confesión.  Era mi manera de hacerle ver que por fin alcanzaba a dominar la meridionalidad de mi carácter y me comportaba como una inglesa acostumbrada a transcribir las emociones. 

Me miró sorprendido. Yo mostraba esa sonrisa prudente de Monna Lisa que utilizaba cuando temía no poder resistir mis ganas de llorar. Me había puesto la blusa de flores que compré en Corfú, que tanto detestaba y  había dejado mi melena suelta. Quería confundirle. Morris era incapaz de detectar mis actos de rebeldía.

¿Quien sabe a quien pertenece este texto?